https://www.youtube.com/watch?v=K-KSG75pLc0
"...time
there’s no time tonight
Wide
there’s no room to see wide
Time
There’s no time tonight."
(Time tonight - J. Frusciante)
La noche esperaba expectante el gesto que me llevaría clavado como una foto al dejar colgando de tu boca mi último beso del año.
Te olí un poco la piel, miré el color indefinido de tus ojos y mi espontaneidad infantil te regaló una última sensación en palabras.
El espacio entre los dos, cada vez mayor, nos calmaban los impulsos y nos regalaban un puñadito de verdades que nos resonarían en el oído hasta vaya a saber cuándo.
La imaginación, las posibilidades y ese juego de uno con uno mismo que siempre existió y bien lo entendimos, por aquel día no supimos gritarlo.
Así fue que se desanudaron nuestros cuerpos.
***
Hoy estoy acá, te pienso y escribo.
Miro a mi alrededor y te encuentro
porque estás un poco en todos lados.
Estás por ahí, en el libro
que no me animé a regalarte,
en la canción que pensé para alguna noche
junto alguna estrella testigo.
Te miro y te siento
en el camino que elijo para cambiar
el mundo y donde
me escabullo para buscar algunas verdades.
Estoy por ver una película que te comentaré
en silencio porque en realidad no estás
y ponerme triste no sirve para estas horas.
Son las 17.01hs. y quiero verte.
Tengo un ventilador en frente
que me vuela un poco los pelos
y también las ideas
- y por vez primera creo que me hace bien -.
Y si por esas casualidades, en las que no creés
ni un poco, me cae una lágrima
decidiré festejarla
porque volví a sentir cariño
como a la paleta de colores con la que te caminé
la cabeza.
En este preciso momento,
en esta habitación donde
me peleo un poco
debo decirte también,
que sentí miedo,
temor de quererte,
porque sí, te quiero
y te quiero compañero y amigo.
Y se hace raro porque vos viste que hoy
no se quiere libre ni sano
y es frustrante.
Pero en fin,
tuve miedo/ me sentí contenta/
me choqué con la tristeza./
Nos acrecentamos los estados,
y fabricamos un camino
hecho de palabras,
un poco de filosofía
y humanidad,
y si costó un poco fue porque
todo estaba muy rígido,
un poco fuera de sí.
Pero miremos hacia atrás,
las bellezas eran otras, los motivos
eran otros. El mundo gira un poquitito
diferente ahora, de eso estoy segura y
me pone contenta.
Te veo fluido y liviano
y me hace feliz.
Celebro este final
que a la vez es un principio.
Y sin matar hormigas, me despido de estos
versos sin poesía deseando seguir encontrándote
en el café, en la Literatura, en algún cigarrillo
fumigado de soledades o
simplemente en alguna historia
de esas que nos gustaría contar,
con una sonrisa de payasito pintada
en la cara,
ya siendo viejitos
y apreciándonos diferentes.