“El día que la mujer pueda amar con su fuerza y no con su debilidad, no para huir de sí misma sino para encontrarse, no para renunciar sino para afirmarse… entonces el amor será una fuente de vida y no un mortal peligro”.
Simone de Beauvoir
si quiero hoy me libro,
y me voy de tus manos
desafiando al espacio
desconocido que las envuelve.
Si quiero hoy me libro
y no escribo más mi vida
en tu vida.
- Porque me aprendo sin tiempo. -
Si quiero hoy me libro
de aquel universo
pintado sobre piedra
y me dibujo uno invisible
(y lo lleno de pájaros y de mi)
puedo dejarte desnudo
y manosearte el alma,
ensuciarte,
y engañarte con besos
de princesa que no existen más allá de vos
(y tu imaginación y tu deseo)
puedo.
Y puedo porque
ayer
me entendí existencia y
me escapé de tu sombra.
Soy un siendo,
el producto y
el resultado de tus años,
del decorativo pañuelo
con el que desviabas mis palabras,
el lúcido bozal de mi boca.
Soy el resultado incógnito
naciente del circuito
con cuchillos
al que llamaste hogar.
De donde te fugas
- al ver la copa vacía -
tatuado con la derrota
(incomprensible)
de haber perdido,
(tus títeres)
de haber cobrado la lectura(sangrienta)
de una historia y una mente
a punto de morir
en los brazos de
esta bruja que te mira
a lo lejos,
y ahora,
al fin, s o n r í e l i b r e.
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