Te veo palabras

Te veo palabras

viernes, 26 de diciembre de 2014

(Sin título por el momento)


https://www.youtube.com/watch?v=K-KSG75pLc0


"...time

there’s no time tonight

Wide
there’s no room to see wide
Time
There’s no time tonight." 

(Time tonight - J. Frusciante)



La noche esperaba expectante el gesto que me llevaría clavado como una foto al dejar colgando de tu boca mi último beso del año. 
Te olí un poco la piel, miré el color indefinido de tus ojos y mi espontaneidad infantil te regaló una última sensación en palabras.
El espacio entre los dos, cada vez mayor, nos calmaban los impulsos y nos regalaban un puñadito de verdades que nos resonarían en el oído hasta vaya a saber cuándo.
La imaginación, las posibilidades y ese juego de uno con uno mismo que siempre existió y bien lo entendimos, por aquel día no supimos gritarlo. 
Así fue que se desanudaron nuestros cuerpos.

***

Hoy estoy acá, te pienso y escribo.  

Miro a mi alrededor y te encuentro 
porque estás un poco en todos lados.
Estás por ahí, en el libro 
que no me animé a regalarte,
en la canción que pensé para alguna noche
junto alguna estrella testigo.
Te miro y te siento 
en el camino que elijo para cambiar
el mundo y donde 
me escabullo para buscar algunas verdades.

Estoy por ver una película que te comentaré 
en silencio porque en realidad no estás
y ponerme triste no sirve para estas horas.
Son las 17.01hs. y quiero verte.
Tengo un ventilador en frente
que me vuela un poco los pelos
y también las ideas 
- y por vez primera creo que me hace bien -.
Y si por esas casualidades, en las que no creés 
ni un poco, me cae una lágrima
decidiré festejarla
porque volví a sentir cariño
como a la paleta de colores con la que te caminé 
la cabeza. 

En este preciso momento,
en esta habitación donde 
me peleo un poco
debo decirte también,
que sentí miedo,
temor de quererte,
porque sí, te quiero
y te quiero compañero y amigo.
Y se hace raro porque vos viste que hoy 
no se quiere libre ni sano
y es frustrante.

Pero en fin, 
tuve miedo/ me sentí contenta/ 
me choqué con la tristeza./
Nos acrecentamos los estados, 
y fabricamos un camino 
hecho de palabras, 
un poco de filosofía 
y humanidad,
y si costó un poco fue porque
todo estaba muy rígido, 
un poco fuera de sí.
Pero miremos hacia atrás, 
las bellezas eran otras, los motivos 
eran otros. El mundo gira un poquitito
diferente ahora, de eso estoy segura y 
me pone contenta. 

Te veo fluido y liviano 
y me hace feliz. 
Celebro este final 
que a la vez es un principio.
Y sin matar hormigas, me despido de estos 
versos sin poesía deseando seguir encontrándote
en el café, en la Literatura, en algún cigarrillo 
fumigado de soledades o 
simplemente en alguna historia
de esas que nos gustaría contar,
con una sonrisa de payasito pintada
en la cara, 
ya siendo viejitos 
y apreciándonos diferentes. 



viernes, 19 de diciembre de 2014

A mis contradicciones

"La vida nos devuelve a la unidad básica de su sentido: 
nuestra condición/ 
nuestra razón/ 
mi intespestiva intensidad,                                      l a  n u e s t ra-.

 El ego se apodera de nuestros escondites más puros 
y no hay lamento que valga,
con una lágrima borrosa,
una sonrisa planetaria
y -la tuya y mía- narices rojas, 
comenzamos esta batalla"



Las agujas de algún reloj 
me recorren el cuerpo 
con el tic tac mal arreglado de
un compás/tiempo lleno de atajos y curvas                          [sin explicaciones] 

Depuramos al silencio, 
nos deshacemos de 
toda necesidad humana, 
inservible para los sueños del día.

Escalofríos, movimientos,
una mano, y este dibujo en la tierra
bautizado por mi materialidad
hecha idea.

Convicciones arrastradas por alguna
lagrima, que hoy es ola,
vuelve a la orilla 
de mis conmociones más absurdas.

Y siempre vos, un resumen
caluroso de perfumes 
dulces que me enseñan 
a tocarte sin sentirte.                                                              [y yo aprieto los ojos]

Perplejidades, complejidades,
batallas sin armaduras
en cuerpos desnudos
que se pelean el alma.

Una cabeza agotada de
canciones imaginarias
tarareadas por algún vago
recuerdo no bienvenido                                                         [hasta quizá f i c t i c i o]

Y un buen paseo que me presenta
nuevos árboles dónde podré leer un libro
                                                           sin miedo                    [leer-te]
y un río que dormirá a la Luna ( y a mi).

La oscuridad pasará inadvertida
y los elásticos suicidas nos
dejarán miles de estrellas en
sobrecitos de lecciones.

La esperanza dejará de ser
un anhelo disciplinador 
para cuando nos encontremos;
y, esta vez, Gea jugará sin payasitos tristes.

***

Cuánto mundo hay en cada 
palabra, cuánto de vos
hay en mis discursos,
por inverso, por revés.

Siempre decimos estar cerca
y seguimos recurriendo a los trazos (a mano alzada) 
para evitar mirar más allá/  del piolín 
que sostiene al cielo y a nuestro impulso 
                                                                                                [-impulso- de sentirnos racionales y vivir en lucha]                          

lunes, 8 de diciembre de 2014

Un no-olvido cargado de banalidades


"Ojalá seamos libres. 
Ojalá nuestras cabezas sean libres. 
Ojalá las Flores del Mal nos acompañen  
en las veladas/ y Polaris siga fija, 
vibrante.
- la veo, la puedo ver 
asomar por el techo 
de mi nueva vida.-"

Hoy bajan algunas nubes a estropearme las horas, horas que le alquilé a una joven reflexión que deambulaba con ignorancia a mi lado.

Y vos como si "nada" te me desprendés del baúl y despacito te parás como quien revive sin sorpresa/ después de haber encontrado algunas flores de Baudelaire en el camino de vuelta. Flores malsanas que nos alimentan el amor y la tristeza.

Intentando predecir a Polaris me paso las noches (aunque te cuento que es inútil), el escorpión se come todos los deseos que creímos haber guardado en el cielo./ Ya no hay escondite alguno.

Me entero que en esta materialidad absurda ya no somos nosotros/ y ahora sólo escuchamos como gritan endiabladas las penas (no miro desde cerca)./ Y ando sola, creyendo encontrarte en cada esquina. Buscando la respuesta a esta maldita sensación de saberte oscuro, quieto y olvidado.

¿Cuántas veces hablamos del Universo? ¿Cuántas veces nos sentimos minúsculos bajo la sábana del Cosmos? ¿Cuántas veces nos deleitamos con las claves de oro que le robábamos a la naturaleza?

Todo es inmensurable, pero no importa porque allí estuvimos, entrando por la ventana/ en el colosal de ideas que nos prometieron una fórmula nueva y nos dejaron clavados (en nuestras mentes).

Y en esos momentos, recuerdo: lo emotivo, la locura, el amor. ¡Qué increíble! 

Solías advertirme y agarrar mi cabeza con fuerza/ y besarla. Ahora entiendo. ¿Cuánto puede costarte la culpa, de sentirte una pieza de otro juego, de sentirte fuera? Bien podría responderte con ingenuas palabras que se desvanecerían en el laberinto de tus dudas que, como siempre,  luego serían las mías. Esta vez lo evito.

(Sigo mirándome en Venus. Pensándote en Marte. Encontrándote en un anillo de la dimensión once.)

Y la distancia y el tiempo al que relativizamos, siguiendo algunas leyes, hoy nos desprecia, por inexpertos, inexpertos infieles. Nos quedamos sin explicaciones./ Ya tu mano no tapa el hueco que las teorías, plasmadas en el ambiente cálido de nuestra cama, han dejado en la historia de nuestros conceptos. "Bien nuestros"

Se termina. El Cristal de la copa se ha roto, y todo vos y todo yo./ No somos más que la ceniza sofocada al refregar un cigarrillo dentro de una latita de comida enlatada/ que no representa nada/ porque ahora todo es así/ b a n a l - t r i v i a l

                                                                   como verte después de tres meses.
                                                                                                                     (mentirosos)