Te veo palabras

Te veo palabras

domingo, 1 de febrero de 2015

Uno y uno



Puede uno llorar
puede uno gritar en silencio
puedo uno sentir demás 
y de menos,
y preocuparse.
Puede uno extenderse en las cuerdas
de alguna guitarra
y dejarse caer
hasta tocar el fondo
del pozo de la conciencia,
y puede uno
paralizarse y caminar
sobre recuerdos
que a partir de vernos 
en otros universos
estrujamos 
de culpa
bendiciendo 
un presente de corbatas
racionales.
Puede uno sentirse agua que corre
y no sentirse presente
y eliminarse

las manos, 

los estirados puentes 
con los que abrazamos la duda,

los ojos con los que entendemos
un poco todo lo absurdo y borroso

                                   que creemos iluminar con este farol sin vela
- que también 
se va apagando
al ritmo de 
todo nosotros -.
Sí, 
puede uno extinguirse entero
y sentirse la última seca del cigarrillo
que cierra la noche más importante 
de tu vida.
Puede uno reducirse a las expectativas 
de la mueca del amor.
Puede uno castigarse entre penetraciones
y noches sin sueño, 
y puede uno sentirse aire,
vuelo y libertad;

Puede uno
batir a duelo a la mentira 
y estar triste y estar feliz
y crecer y endulzar a la memoria/
encontrarse 
y deslizarse y avanzar 
romper y volver.
Puede uno ser uno, 
siendo todos.
Puede uno ser idea 
entre manuales 
y empastarse                      -y no-.

Pero
por sobre todo
puede uno, 
sentir y pensar 
y vivir resolviendo ese 
conflicto 
s i n  m o r i r. 




miércoles, 21 de enero de 2015

Debatiendo concepciones de poetas y escritores en refinadas mesas y algunas cantinas


"Poeta que excede el límite del verso, 
poeta en la calle
en la luz y la sombra
en el grito y el silencio,
en la lluvia o en un beso.
Poeta en cada concepto
de un mundo sensible
casi invisible.
Poeta que se pierde
entre 
/t o d o/
/el/
/fluir/ 
de lo que acontece."



¿Qué es ser poeta en el 2014?
o ¿qué es n-o  s-e-r  p-o-e-t-a  en el 2014?

Considerarse escritor
porque los ojos no son más que cosas
desahuciadas,
"cosas"
inertes que
actúan corporativamente
en el universo de la disciplina.

Vivir en un cubo que
por impresión mediocre
parece tener las aristas encorvadas.
Cuadrado hermético de filosas puntas.
Adormecidos con orgasmos sociales
con los que ornamentamos
los techos confusos
de sus cuatro lados
sin puertas ni ventanas,
creyendo ser felices,
mirando cientos de rostros esculpidos
de bestias bien vestidas,
escupiéndose
unas a otras,
venerando al Dios bañado
en oro que dice ser nuestro rey
y amigo.

Es por eso que digo y repito que
ser poeta en el 2014
(remarco el SER y el POETA)
es muy difícil;
difícil como reunir los sentidos y
guardarlos
en la mochila
que estén juntos y se acaricien,
o difícil como guardarlos
en los bolsillos,
en la oreja o
entre las grietas
del amor que se fue lejos.

S e r  p o e t a ,
juntar una mirada con perfumes
que aguan las bocas.
Hacer el amor,
hacérselo a la vida y
exhibirla.

N o  s e r  u n  p o e t a,
y ser un mero escritor.
Ser un contenedor de significados
bien calificados,
matar al curioso,
acomodar palabras según las reglas morales
siempre presentes.
No ser un poeta es decirse poeta y
mirar el mundo en 2 dimensiones,
ni siquiera en 3.
Es retratar
casi naturalistamente
algo que no es natural,
digo, como lamerle el piso
al Papa.

Y ahora volvemos:
si hablamos de ser un poeta y
no un acomodado escritor, la tarea se complica.
Fotografiar/
la realidad/ coloreando sus contradicciones.
                                                                                                                                        Buscar.

Ser un poeta del 2014 es  d e s n u d a r  la calle en
la que apoyaste la suela de tus zapatos
transpirados y sucios.
Es ser un poco libre.
Pasarnos del margen.
Y desbordarlo porque
repudiamos las poses de autodefinirnos poetas.
Bastardear los renglones
nunca escasos
pero dignos.

***

Sin simularnos la humildad,
debemos sincerarnos antes de matar
con una coma o los tres puntos a
alguna idea mesías/
idea mesías de nuestra cabeza sometida
al círculo literario de los
engominados literatos
desalentadores que existen hoy.

Ja ja ja
Cuánto pasaje floreado y capcioso,
cuánto relativismo asesino.
Cuánto verso malgastado
por manifiestos,
como estos,
que llenos de ira
le juegan una riña
a mi sensato pensamiento
que desfila agonizando
con un cartel que intenta mezclarse
con el gesto saludable de algún viejo
profe de Letras, medio fascista
encerrado en una caja  a la que llama
mundo.

Ja ja ja
Malditos y malditas insensibles de
escritura acartonada que nos tapan la boca
con sus textos  de maniquíes con gafas y pelucas.

¿Y yo?
Mirame,
estoy acá,
sin ser diferente,
versando sobre q u é
es ser un poeta, y  n o .
Y sé bien que a vos no te importa
ni un carajo
porque de hecho,

sólo

hablo

del

convencional

usado

y

violado

oficio del poeta
posmoderno
"auténtico"
del siglo XXI,
                                                                                          y con el que YO me identifico.


martes, 6 de enero de 2015

Hablamos de encuentros y otras calles


Una vez más estoy acá, intentando escribirle algunas palabras a un público que ya no encuentro ni por abajo de la mesa, ni en las calles de este barrio que por estas horas está demasiado silencioso.

Estoy fumando un cigarrillo y pensando. Lo concreto hoy es que estoy acá y fue difícil escribirlo sin que me tiritasen los dedos o se me salieran algunas lágrimas por las manos.

Me encuentro, en los muchos caminos que aparentan ser sólo uno; me encuentro un poco en la canción de Spinetta que escucho, en la sonrisa de un estado de ánimo un poco censurado, y también en las callecitas de una nueva ciudad repleta de soledades, personas y amores que se buscan/ y se encuentran y no.

Vi una película que me conmocionó hasta los huesos, escucho algunas melodías y sigo eligiendo esta especie de papel del s. XXI para dejar caer mis pestañas. Podría comenzar a hacer listas como en estos días pero las estructuras hoy me sientan mal. Me escapo un poco mirando las cosas que me rodean, miro a Juana y la pienso con hijos, miro esta silla que aunque vacía me revuelve un poco la calma./ Y prefiero y deseo./ Continúo medio recostada con un ventilador en la cara porque es Enero y aún estoy en Mendoza y me dan ganas de hablar sola o ser invisible y volar. También de entrometerme en historias porque amo las historias y las amo como amo caminar y toparme con esas cabecitas blancas que se esconden detrás del diario oficial de la provincia pero pispean un poco la vida empañada que transcurre en las mañanas, allá por Peatonal y San Martín.

Aún tengo algunos miedos, temor de encontrarte naufragando por entre las puertas pintorescas de Buenos Aires y que me invites a entrar en el bandoneón que tocás, y tomemos una copa de vino o quizá dos y para ese entonces ya no nos importe nada, porque eso quisimos siempre y sólo callamos.

También tengo ansias de lucir anónima al caminarte la espalda, y gritarte al oído las injusticias que le sirven en la mesa a los trabajadores del ajo o a los pibitos de alguna plaza que no podría recordar ni el nombre. Quiero poder chuparte las inhumanas costumbres y regalarte una tonada que canta mi vieja con su humilde guitarra, cargada de notas, que como buen arte buscan ese "qué se yo" que tanto nos falta en el mundo.

Quiero fumarme un pucho con vos, perdernos en las formas del humo que se esfuma, casi como nosotros por aquel entonces (no sé si te acordarás de aquellos momentos medio fugaces)

Entregarse a una vida de poesías es una propuesta seductora, como darte unos cuantos besos imposibles, pero aún así creo que el no-tiempo hoy me baraja otros cuentos y me dejo fundir en esa idea.

*

Ya me siento lista, ya empaqué algunas dudas, algunos caprichos; las paletas y el café; algunos amores, las sonrisas de mis amigxs y hasta el compromiso con el que dibujo los sueños por las noches. Ya me siento lista para ofrecer una tregua.


viernes, 26 de diciembre de 2014

(Sin título por el momento)


https://www.youtube.com/watch?v=K-KSG75pLc0


"...time

there’s no time tonight

Wide
there’s no room to see wide
Time
There’s no time tonight." 

(Time tonight - J. Frusciante)



La noche esperaba expectante el gesto que me llevaría clavado como una foto al dejar colgando de tu boca mi último beso del año. 
Te olí un poco la piel, miré el color indefinido de tus ojos y mi espontaneidad infantil te regaló una última sensación en palabras.
El espacio entre los dos, cada vez mayor, nos calmaban los impulsos y nos regalaban un puñadito de verdades que nos resonarían en el oído hasta vaya a saber cuándo.
La imaginación, las posibilidades y ese juego de uno con uno mismo que siempre existió y bien lo entendimos, por aquel día no supimos gritarlo. 
Así fue que se desanudaron nuestros cuerpos.

***

Hoy estoy acá, te pienso y escribo.  

Miro a mi alrededor y te encuentro 
porque estás un poco en todos lados.
Estás por ahí, en el libro 
que no me animé a regalarte,
en la canción que pensé para alguna noche
junto alguna estrella testigo.
Te miro y te siento 
en el camino que elijo para cambiar
el mundo y donde 
me escabullo para buscar algunas verdades.

Estoy por ver una película que te comentaré 
en silencio porque en realidad no estás
y ponerme triste no sirve para estas horas.
Son las 17.01hs. y quiero verte.
Tengo un ventilador en frente
que me vuela un poco los pelos
y también las ideas 
- y por vez primera creo que me hace bien -.
Y si por esas casualidades, en las que no creés 
ni un poco, me cae una lágrima
decidiré festejarla
porque volví a sentir cariño
como a la paleta de colores con la que te caminé 
la cabeza. 

En este preciso momento,
en esta habitación donde 
me peleo un poco
debo decirte también,
que sentí miedo,
temor de quererte,
porque sí, te quiero
y te quiero compañero y amigo.
Y se hace raro porque vos viste que hoy 
no se quiere libre ni sano
y es frustrante.

Pero en fin, 
tuve miedo/ me sentí contenta/ 
me choqué con la tristeza./
Nos acrecentamos los estados, 
y fabricamos un camino 
hecho de palabras, 
un poco de filosofía 
y humanidad,
y si costó un poco fue porque
todo estaba muy rígido, 
un poco fuera de sí.
Pero miremos hacia atrás, 
las bellezas eran otras, los motivos 
eran otros. El mundo gira un poquitito
diferente ahora, de eso estoy segura y 
me pone contenta. 

Te veo fluido y liviano 
y me hace feliz. 
Celebro este final 
que a la vez es un principio.
Y sin matar hormigas, me despido de estos 
versos sin poesía deseando seguir encontrándote
en el café, en la Literatura, en algún cigarrillo 
fumigado de soledades o 
simplemente en alguna historia
de esas que nos gustaría contar,
con una sonrisa de payasito pintada
en la cara, 
ya siendo viejitos 
y apreciándonos diferentes. 



viernes, 19 de diciembre de 2014

A mis contradicciones

"La vida nos devuelve a la unidad básica de su sentido: 
nuestra condición/ 
nuestra razón/ 
mi intespestiva intensidad,                                      l a  n u e s t ra-.

 El ego se apodera de nuestros escondites más puros 
y no hay lamento que valga,
con una lágrima borrosa,
una sonrisa planetaria
y -la tuya y mía- narices rojas, 
comenzamos esta batalla"



Las agujas de algún reloj 
me recorren el cuerpo 
con el tic tac mal arreglado de
un compás/tiempo lleno de atajos y curvas                          [sin explicaciones] 

Depuramos al silencio, 
nos deshacemos de 
toda necesidad humana, 
inservible para los sueños del día.

Escalofríos, movimientos,
una mano, y este dibujo en la tierra
bautizado por mi materialidad
hecha idea.

Convicciones arrastradas por alguna
lagrima, que hoy es ola,
vuelve a la orilla 
de mis conmociones más absurdas.

Y siempre vos, un resumen
caluroso de perfumes 
dulces que me enseñan 
a tocarte sin sentirte.                                                              [y yo aprieto los ojos]

Perplejidades, complejidades,
batallas sin armaduras
en cuerpos desnudos
que se pelean el alma.

Una cabeza agotada de
canciones imaginarias
tarareadas por algún vago
recuerdo no bienvenido                                                         [hasta quizá f i c t i c i o]

Y un buen paseo que me presenta
nuevos árboles dónde podré leer un libro
                                                           sin miedo                    [leer-te]
y un río que dormirá a la Luna ( y a mi).

La oscuridad pasará inadvertida
y los elásticos suicidas nos
dejarán miles de estrellas en
sobrecitos de lecciones.

La esperanza dejará de ser
un anhelo disciplinador 
para cuando nos encontremos;
y, esta vez, Gea jugará sin payasitos tristes.

***

Cuánto mundo hay en cada 
palabra, cuánto de vos
hay en mis discursos,
por inverso, por revés.

Siempre decimos estar cerca
y seguimos recurriendo a los trazos (a mano alzada) 
para evitar mirar más allá/  del piolín 
que sostiene al cielo y a nuestro impulso 
                                                                                                [-impulso- de sentirnos racionales y vivir en lucha]                          

lunes, 8 de diciembre de 2014

Un no-olvido cargado de banalidades


"Ojalá seamos libres. 
Ojalá nuestras cabezas sean libres. 
Ojalá las Flores del Mal nos acompañen  
en las veladas/ y Polaris siga fija, 
vibrante.
- la veo, la puedo ver 
asomar por el techo 
de mi nueva vida.-"

Hoy bajan algunas nubes a estropearme las horas, horas que le alquilé a una joven reflexión que deambulaba con ignorancia a mi lado.

Y vos como si "nada" te me desprendés del baúl y despacito te parás como quien revive sin sorpresa/ después de haber encontrado algunas flores de Baudelaire en el camino de vuelta. Flores malsanas que nos alimentan el amor y la tristeza.

Intentando predecir a Polaris me paso las noches (aunque te cuento que es inútil), el escorpión se come todos los deseos que creímos haber guardado en el cielo./ Ya no hay escondite alguno.

Me entero que en esta materialidad absurda ya no somos nosotros/ y ahora sólo escuchamos como gritan endiabladas las penas (no miro desde cerca)./ Y ando sola, creyendo encontrarte en cada esquina. Buscando la respuesta a esta maldita sensación de saberte oscuro, quieto y olvidado.

¿Cuántas veces hablamos del Universo? ¿Cuántas veces nos sentimos minúsculos bajo la sábana del Cosmos? ¿Cuántas veces nos deleitamos con las claves de oro que le robábamos a la naturaleza?

Todo es inmensurable, pero no importa porque allí estuvimos, entrando por la ventana/ en el colosal de ideas que nos prometieron una fórmula nueva y nos dejaron clavados (en nuestras mentes).

Y en esos momentos, recuerdo: lo emotivo, la locura, el amor. ¡Qué increíble! 

Solías advertirme y agarrar mi cabeza con fuerza/ y besarla. Ahora entiendo. ¿Cuánto puede costarte la culpa, de sentirte una pieza de otro juego, de sentirte fuera? Bien podría responderte con ingenuas palabras que se desvanecerían en el laberinto de tus dudas que, como siempre,  luego serían las mías. Esta vez lo evito.

(Sigo mirándome en Venus. Pensándote en Marte. Encontrándote en un anillo de la dimensión once.)

Y la distancia y el tiempo al que relativizamos, siguiendo algunas leyes, hoy nos desprecia, por inexpertos, inexpertos infieles. Nos quedamos sin explicaciones./ Ya tu mano no tapa el hueco que las teorías, plasmadas en el ambiente cálido de nuestra cama, han dejado en la historia de nuestros conceptos. "Bien nuestros"

Se termina. El Cristal de la copa se ha roto, y todo vos y todo yo./ No somos más que la ceniza sofocada al refregar un cigarrillo dentro de una latita de comida enlatada/ que no representa nada/ porque ahora todo es así/ b a n a l - t r i v i a l

                                                                   como verte después de tres meses.
                                                                                                                     (mentirosos)

jueves, 27 de noviembre de 2014

Dialéctica de la historia y un juego


https://www.youtube.com/watch?v=BrL6mfVQyJw


"...nos queríamos en una dialéctica de imán y limadura, ataque y defensa, de pelota y pared..."

Julio Cortázar

Porque todo afuera era extraño, o quizá nuevo. Los libros ya empolvados nos revoloteaban la silla, la mesa y nos reíamos. El café nos regalaba una sonrisa medio blanca, medio morena. Y los cigarrillos, el mejor ensueño escenario. Sí, como en un teatro, sin despegarnos del papel ya definido por la vida. Por momentos, algunas proyecciones que no tenían lugar en la historia se acercaban y nos hacían un monólogo que escuchábamos atentamente con la esperanza de encontrar algunos futuros (por mínimos que sean). Lo recuerdo todo porque creo haberte clavado las pupilas y tomar algunas fotos. Muy por lo bajo se oían algunas notas que me traían a la cabeza a Dinah con un debate interminable. Debo admitir que recuerdo nuestros primeros fundamentos, un poco engominados pero bien sinceros y tengo que aceptar que hoy me dan gracia (y hasta ternura), los acaricio, los converso y reflexiono a la luz de la lámpara que me acompaña por la noche.
No puedo negarte que fue un placer, y digo placer porque pienso que existen periodos en que detenemos la vida y revolcados con el silencio nos paralizamos todo, y eso es peligroso y me da un poco de miedo. Me gusta sorprender a mis más conocidos huecos racionales que por momentos no lo son tanto. Disfruto del sentirme en la vuelta de la calesita donde la tentación de soltarte es tan seductora como el desafío enorme de seguir disfrutando del aire en la cara y destrozarnos, porque eso pasaría.
Pero sin vueltas, así creo que llevamos nuestro paso por el mundo (al menos, así lo pienso hoy en este cuerpo especie sediento de humanidad), acercándonos, alejándonos, extrañándonos de todo lo que pueda conmovernos. Y por eso, escribo  y te escribo, y por eso suelo encontrarte en diversos cuadros que algún artista callejero pintó mirándonos época - porque aunque no nos guste, eso somos- entendiéndonos como un breve lapso de tiempo que responde a. Y yo que  escribo por lo mismo, porque miro a mi alrededor y las veredas de la ciudad hoy son la niña que juega a la pelota, el tipo cansado de la oficina, el payaso y el artista que desobedecen el fascista código de convivencia, el ideal (posible) de la Revolución, la injusticia, la clase media, la policía, las prostitutas, la burocracia, la centroizquierda a la que apoyás, la intelectualidad burguesa, lxs locxs, el tango, el vino, la anciana que cobra dos pesos de jubilación, los contratos sociales, los amorosos, la monogamia, la soledad, la muerte, la vida, la historia, los abortos, las cárceles, la literatura,las protestas, las relaciones de poder, el sexo, el arte, las categorías, la filosofía, el café, el whisky, los libros, la música, el cine, las reuniones, las personas,  las instituciones, la violencia, la Iglesia, las villas, los burgueses, la moral, mi odio, mi amor, mi existencia. Y sí, somos hijxs de la historia, de cada idea, interpretada, aprehendida, hijxs de la estructura que nos condiciona, aunque también de la búsqueda incesante de humanidad y libertad. Y no mires con esa cara, no te desentiendas, tenemos un poco de todo esto. Somos cuadro y representación; son literatura para mi libreta. Somos, aunque sean segundos, minutos o simples horas. Y hoy quedarnos sentados no fue casual porque tomamos una decisión.

Me pregunto: ¿Cuántas veces nos oímos? Espero que varias como para decidir que pueden pasar algunos años para que nos reencontremos (en el medio de todo lo que definí mundo), y ya no te busque con la forma (deforme) ideal para mi vacío, ni me busques perdiéndome para poder entenderte, porque sabemos que eso no es bueno. Y no creo que lo comprendamos hoy, aunque las palabras traicioneras lo cantaran de antemano. No importa, las ansiedades no me sirven (y sé que las expectativas tampoco), por eso te propongo sacudirnos un poco los prejuicios, los preconceptos y refundarnos en otra idea.


¿Has sentido alguna vez que las palabras no son suficientes? ¿Has sentido que los argumentos se te desarman, se suicidan, saltan del precipicio de tu cabeza, de tus ideas? ¿Has pensado en aquellas situaciones? ¿Le has dado importancia? ¿Has pensado cómo sería hablar con los sentimientos? Yo creo que de eso se trata y lo he descubierto tarde. Allí empieza el juego, desafiando a nuestro cuerpo, a nuestras palabras, a nuestra razón; empieza el juego cuando comenzamos a desnudarnos y a vivir esos momentos que yo sólo puedo pasarlos con la libertad de mis sentidos ampliados, explotados; disfrutando con la ayuda del calor y el delicado y suave frío, la rareza que la llamada luz de mi cabeza representa. Suenan todos las notas, todas sus variables y la filosofía se envuelve en sábanas. Todo se convierte en nube, en una nube de inciensos con olor a frutas dulces. Y nos damos cuenta que existen otros mundos, partes del mismo mundo, fractales de colores que brillan en el techo y en los cuerpos que deciden hablarse, con sus cinco sentidos tirando por la ventana las contradicciones que hoy se respetan pero absuelven de condena. Y las bocas se llenan de saliva, deseo y silencios. Y el juego no termina aún/ ahora somos nosotrxs lxs que debemos intentar fugarnos como brisa por la ventana/ en complicidad/ siendo libres./ No existe otra forma.